El 23 de octubre, Ultimate Frame Data anunció que retiraba su sección de Street Fighter 6 después de recibir una solicitud legal de Capcom. El operador del sitio, MetalMusicMan, lo resumió en X: 'Not my choice, sorry everyone'.
Lo que Capcom pide es específico: que se remuevan o deshabiliten los datos de hitbox y colisión del juego antes del 30 de octubre. Según Kotaku, el argumento es que esos datos solo se obtienen con herramientas de mod que la compañía no autoriza, porque las hitboxes normalmente no se ven durante el juego. La sección de Smash Bros. Ultimate del mismo sitio no se vio afectada.
El asunto es el contexto. Capcom es, junto con Arc System Works, la empresa que más suele presentarse como aliada de la comunidad de peleas, y por eso la reacción fue de incredulidad: hasta quienes defienden a Nintendo en sus peores momentos notaron que ni siquiera Nintendo había dado este paso con un recurso comunitario.
Para el jugador que está aprendiendo, las hitboxes no son un lujo. Son el mapa que explica por qué un golpe conecta y otro no, y por qué tu antiaéreo pierde contra un salto que parecía lejano. Quitar eso no protege el juego: empobrece la forma en que se aprende.
Hay un argumento legítimo sobre mods no autorizados y sobre qué se puede extraer de los archivos del juego. Pero Capcom tenía otras vías: oficializar la información, publicar sus propios datos, o al menos explicar por qué hoy sí y antes no.
Se puede defender la propiedad intelectual y seguir siendo amigo de la comunidad. Lo que no se puede es apagar su herramienta favorita y pedir aplausos.




